lunes, 3 de agosto de 2015

LUZ EN LA NOCHE

  Texto y foto: Cristina M. Sacristán






  Anoche regresaba a casa, tarde, y una luna lunera, grande, aumentada, me saludó entre edificios. Subí por el parque, y ella se escondía... La busqué, y de pronto vi media naranja de luz blanca, juguetona, que se asomaba,
  como si fuera tímida,
  yo creo que coqueta,
  tras un rascacielos. Medio círculo perfecto, como una antorcha iluminando mi camino. Como un presagio para alumbrar mis sueños, hasta el día siguiente...

  Pienso que ella sabe que es demasiado hermosa y potente como para ser ninguneada por el hormigón y el asfalto. Por eso, al fin, se elevó y siguió viajando por el espacio. Orgullosa de sus manchas e imperfecciones, porque la hacen única. Echaré de menos su potencia cuando se vaya escondiendo, hasta casi desaparecer en unos días... pero sé que, aunque es viajera, ella siempre regresa,
  entera,
  fuerte,
  para demostrarnos que, al final de la oscuridad, siempre está la luz.



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