miércoles, 5 de junio de 2013

BÉSAME MUCHO


  Texto: Cristina M. Sacristán
  Fotos: Enrique Moreno Esquibel



Una pareja se da un beso en Amsterdam, ciudad donde Enrique Moreno pudo contar con mucho material para sus 'Besos'.


  Adónde irán los besos que no damos?, cantaba Víctor Manuel. ¿Son suficientes los besos que nos damos?, añadiría yo. En este planeta de convulsiones económicas, políticas férreas, hambres y guerras, deslealtades... todas estas malas noticias nos calan y encogen, y en ocasiones nos cuesta abrir nuestro corazón y expandirlo, mostrarlo. Abrazar, tocar, jugar y dedicar tiempo a nuestra piel, sin prisas, con pequeñas y grandes caricias, como muestra de hermanamiento, como etiqueta de devoción y pasión... como un acto de amor. Sí, amor, esa palabra en desuso y que tanta vergüenza da pronunciar a algunos.
  Algo de todo esto pensó el fotógrafo de origen bilbaíno Enrique Moreno Esquibel cuando, estando en Madrid, vio a una pareja besándose ante un cuadro y lo inmortalizó en una imagen en blanco y negro. A continuación, Amsterdam -esa ciudad icono liberal, en cuestiones de tendencias sexuales, por su cosmopolitismo, por su dinamismo y simpatía-, le brindó un buen número de besos callejeros. Y de ahí partió. En sus viajes, cámara al hombro, decidió que había que mostrar la belleza de los sentimientos, tan en la sombra; que estaba harto de la condena que tenían los besos a ser sólo íntimos.



 Besándose en el centro de Bilbao.



  ¿Eres demasiado alto para mí? Pues ya me subo a un peldaño...
  Así, uno a uno, Enrique fue 'robando' besos por donde se los encontraba, y aunque a veces le costaba dar con ellos, otras se sorprendía, como en Holanda. Eso le llenó de ánimo y continuó con su labor de divulgación del amor explícito. Y empezó exponiendo su colección en el bar Brass de la calle Licenciado Poza de Bilbao, donde perdurará este verano, y después en Vitoria-Gasteiz, unos meses.
  Pero sus Besos son viajeros, y han llamado la atención. Así, a Enrique le han contactado desde Madrid, para exhibirlos, desde junio, en La Comercial Madrid del Barrio de Salamanca. Allí estarán varios meses. Y el feed-back está siendo muy positivo. Por ello, al autor le gustaría que su maleta de amores pudiera alcanzar grandes mecas del Arte, como Nueva York, Barcelona o Berlín. Con ese fin, vence su timidez y 'pide' besos o los 'roba', por ejemplo en la estación del metro...


 Dos amigas se besan en Amsterdam.



  ¿Y tenemos que ser chico y chica para querernos?
  Cuántos noes al amor, a la manifestación amorosa. Al cariño -a much@s les duele más ver un abrazo que una pelea-.
  Cuánta castración culpabilizadora, cuántas mentiras. Como la de que la masturbación tiene efectos perniciosos para la salud. Y, a propósito, la buena amistad, el sexo en buena compañía, los abrazos... alargan la vida. Ya lo dijo Luis Rojas Marcos: una de las mejores recetas para mantener viva la memoria es tener actividades físicas, mentales y salud social y afectiva.
  Los médicos Juan Gervàs y Mercedes P. Fernández lo aconsejan: vivir contento es la mejor medicina del mundo.
  Que no te cuenten milongas... No vinimos aquí a ser infelices. Y, ¿a quién se le ocurrió aconsejar que "es mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer"?

  Es de imaginar que a la misma religión que nos dijo que esto era un "valle de lágrimas"... Esa mentalidad que atenazó durante 40 años de dictadura cuerpos, encerrando sus mentes; la que ahora parece resucitar con el pretexto de la crisis económica...






   Si muchos se besaran más, a buen seguro habría menos guerras...

   Tú no hagas caso de lo que digan otros, y bésame mucho. Y que el reloj detenga las horas...



Exposición 'Besos', de Enrique Moreno Esquibel
Bar Brass, en Licenciado Poza, 27. Bilbao
La Comercial Madrid, en C/ Villanueva, 5
Desde febrero de 2014: en Hola Bar, de Alhóndiga Bilbao
Reportaje sobre el sexo a cualquier edad, sin prejuicios que lo coarten (revista ON, págs. 26-28)






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